Si existe una inflamación y no se puede resolver al cortar la uña apropiadamente se debe de consultar a un podólogo o un dermatólogo.

Si el cuadro está complicado se realiza una extracción de la uña y de la piel sobrante y posteriormente poner un tratamiento con antibióticos para evitar o tratar la infección bacteriana.

Si el problema es recurrente se realiza una sección parcial de la raíz de la uña para que no crezca en este lado.